Grecia

Las 15 cosas que tienes que hacer en Atenas

Atenas es el eco de los antepasados antiguos, sus energías todavía hierven en los edificios sin tiempo, en las calles estrechas, en cada esquina de la ciudad.

Ver Atenas, por lo menos una vez en la vida, tendría que ser una ley, hundirte con su historia es una experiencia que nunca podrás olvidar.

Npdv te ayudará a vivir este viaje a lo máximo con nuestra guía súper útil sobre las 15 cosas que tienes que hacer sí o sí.

¿Listo?

1. Visitar el Partenón más de una vez

partenon de atenas

Atenas y todos sus habitantes están bajo la protección de Atenea, diosa de la guerra y de la sabiduría. El Partenón fue construido entre 447 a. C. y 432 a. C., y, a pesar de que ha sido arruinado muchas veces, su ponderosidad todavía se advierte fuerte apenas tus ojos cruzan el monte de la acrópolis que está a 156 metros sobre el nivel del mar. Cuando llegué era ya oscura, lo admiré en silencio, conmovida, con sus farolas amarillas. La construcción fu encargada por Pericles, cuando ganó sobre los persas. Es el único octástilo en toda Grecia, con columnas que alcanzan los 10,4 metros.

partenon acropoli atenas

Al día siguiente me fui a visitarlo desde cerca, por la mañana, temprano. Las luces de la mañana y su majestuosidad me llevaron atrás en el tiempo, me sentí griega y guerrera, no podía creer de estar pisando una parte de historia tan importante. Subir la colina y verlo en todas sus matices es algo que tienes que hacer.

2. Ver las Cariátides

atenas cariatides original y replicas

Las Cariátides que se erigen en el Templo de Erecteón son replicas, las originales están en el Museo de la Acrópolis. Son figuras de mujeres, esculturas y elementos arquitectónicos a la vez y hacen que el templo sea de un fascino incomparable. El templo fue construido entre los años 421 a.C. y 406 a.C. con mármol pentélico y, gracias a este material, con la luz del sol se viste de un brillo dorado que te encantará. La colina de la Acrópolis es una cuña de historia, de verdad no sabrás desde dónde empezar a admirar sus edificios.

3. Reflexionar en el Odeón de Herodes Ático

El Odeón de Herodes Ático es el edificio teatral que se encuentra en el oeste de la pendiente sur de la Acrópolis. Afortunadamente, cada año renace para los griegos, que organizan allí el festival de Atenas desde mayo hasta Septiembre. Su construcción duró más o menos diez años. Una vez que estés allí, imagina cómo los 5.000 espectadores disfrutaban de las obras teatrales. Se cuenta que su construcción fue demasiado cara para la época y hay escrituras que nos narran de un precioso techo de madera de cedro. Me lo imaginé así, cubierto, majestuoso, donde el arte griega conmemoraba la mujer muerta, del político y sofista Erode Attico, que erigió este edificio en honor a ella después de su muerte.

4. Visitar el museo de la Acrópolis

¡No pases por alto de ir al museo por favor! Visitarlo es algo imprescindible que hacer porque solo así podrás ver lo que estaba dentro los edificios y cómo vivían en la antigüedad. El museo de la Acrópolis es uno de los museos, según mi opinión, más importantes del mundo. La historia griega es la huella de nuestra historia y vivirla en primera persona admirando su arte es algo que no puedes perderte. En el museo podrás encontrar relieves del Partenón, artefactos de la vida cotidiana en el mundo antiguo, la Cariátides originales del Templo de Erecteón y miles de otras preciosidades. 

5. Tomar una Mytos

Después una jornada pasada dentro del mundo antiguo, tomar una cerveza típica de Grecia, en una de las hermosas terrazas de algún bar por el centro, te dará las energías para seguir descubriendo la ciudad y sus increíbles rincones.

6. Visitar el Estadio Panatenaico

En 330 a.C. fue edificado un estadio en madera, que los griegos usaban para las competiciones de deporte que se hacían durante las Panatenas, unas celebraciones religiosas honorando a la diosa Atenas. Ahora este estadio tan importante esta hecho de mármol blanco del monte Pentélico y, en el 1896, acogió lo primeros Juegos Olímpicos Modernos. La entrada vale 3€. 

7. Coquetear por Monastiraki

Monastiraki es un barrio muy bonito para pasar algunas horas por las pequeñas tiendas de artesanía y los preciosos mercadillos. El domingo suelen organizar un mercadillo de libros antiguos, artesanía en cuero, piezas de anticuarios muy bonitas. Conozco griegos que, comprando productos en estos lugares, han encontrado un estilo perfecto para sus tiendas o sus bares. 

8. Ver el Templo Zeus

Ahí lo tienes, otro lugar que no te puedes perder, aunque sea verlo desde lejos, que no será nada difícil a pesar de las dimensiones. El templo de Zeus fue el más grande del mundo antiguo con sus 116 columnas corintias y sus 180 metros de longitud. Que decir, ¡estaban locos! ¿Te puedes imaginar que les llevaron casi siete siglos para acabarlo? No es cierto como este gigante de la historia se haya destruido, se piensa fue durante un terremoto. Lo que ha llegado al día de hoy, 16 columnas poderosas, son el testigo de este magnífico edificio y su importancia durante los siglos.

9. Atardecer en la colina de Areópago

Sin duda, visitar Atenas ha sido muy fuerte, a veces me salía de llorar con pensar a lo que estaba pisando y a la energía de la historia que tenían los lugares pero, por favor, vete a ver un atardecer a la colina de Areópago y luego dime si no te emocionas. Si, está petado de gente, no imagines un momento de soledad física, pero te prometo, estar allí mientras tanto que Atenas se pinta de rojo y ves el sol que baja y se despide es algo mágico.

10. Perderse en el Ágora de Atenas

templo de hefesto en atenas
Templo de Hefesto

En el Ágora de Atenas las cosas que mirar son muchas, aquí volverás atrás en el tiempo e imaginarás como era la vida social, religiosa, política y comercial en el mundo antiguo. En esta zona se han encontrados restos desde el neolítico, imagínate. Dos cosas imprescindibles en las cual quedarte un poquito más, es el templo de Hefesto, y la Estoa de Átalo.

El primero simplemente me encantó. Antes que todo, el templo de Hefesto está conservado impecablemente, puede ser porque se convirtió en iglesia cristiana y desde entonces tuvo “protección”, luego, porque cuando llegué al templo había un solecito y poca gente que, de verdad, me permitió disfrutar del silencio y de su potencia.

La Estoa de Átalo está en la parte oriental del Ágora, fue destruida en el 267 y reconstruida bastante tarde, entre 1953 y 1956. En su interior podrás encontrar el museo del Ágora.

estoa atalo en atenas
Estoa de Átalo

11. Comer un Gyro

La comida griega es algo excepcional. Por Dios, sí viviera allí por cierto pesaría como 120 kg porque pasaría el tiempo comiendo. Hay una variedad increíble de platos exquisitos y solo hay que elegir cuál probar primero. Sin duda, tienes que probar el Gyro, un pan pita enriquecido con carne asada y cortada a trocitos, tomate, cebolla, patatas fritas y la salsa Tzaziki. Pruébalo, ya me dirás. Si te apetece, en este artículo te acompaño a un viaje del paladar con los 15 platos que tienes que comer en Grecia.

12. Comprar algo en el Mercado

¿Puede faltar un vistazo al mercado en una guía de No paro de viajar? ¡Jamás! Sí, porque como en cada viaje, una etapa imprescindible es por supuesto el mercado central donde podrás relacionarte con la vida cotidiana de los atenienses y comprarte algo típico. Se encuentra entre las calles de Mitropoleos y la Calle Athinas y tiene pinta de oriental.

13. Admirar las calles de Anafiotika

callecitas de anafiotika en atenas

Gracias a una amiga que vivió algunos meses de Erasmus en Atenas, pude descubrir las estrechas callecitas de Anafioka, perderme como si estuviera en una isla cicladas, imaginarme una vida allí y te digo, ¡no me parece nada mal! Anafiotika es un pequeño mundo dentro Atenas, construido en el siglo XIX por mano de algunos albañiles llegados de las islas para edificar un palacio para el rey Otón. Extrañando sus paisajes, decidieron con replicarlos y, hoy en día, nosotros podemos disfrutar de esta maravilla. Un solo consejo: piérdete en estas calles y sueña.

14. Ver la iglesia de San Eleuterio (Agios Eleftherios)

Aunque no seas religioso o religiosa, la pequeña iglesia de San Eleuterio no puedes perdertela. Se encuentra en la calle peatonal Ermou, este paseo une la Plaza Syntagma con el barrio Monastiraki. Esta iglesia suele nombrarse como la pequeña catedral, pero si que es verdad que nunca se usó como catedral.

De estilo bizantino, su construcción es del siglo XIII. Por un periodo se convirtió en biblioteca, hasta el 1863. Fue restaurada por la universidad de Atenas que la devolvió a su estado original. Solo las cuatros columnas romanas que sostienen la cúpula han estado modificadas.

15. Ver el cambio de la guardia en plaza Syntagma

La plaza Syntagma es la plaza principal de la capital y acoge el Parlamento. En frente a este, está custodiada noche y día, la Tumba del soldado desconocido, un monumento por los muchos soldados muertos sin identificación. Muy peculiar es el cambio de la guardia que, cada hora de cada día, nos regala un momento solemne. Los domingos a las once, podrás vivir un cambio de guardia más largo y fuerte.


Atenas es una de las capitales que más me han gustado hasta ahora, me ha hecho vivir momentos inolvidables gracias a su historia, tan majestuoso y con una energía tan fuerte. Si te ha gustado mi artículo, compártelo en las redes sociales y, por supuesto, ¡suscríbete a nuestra newsletter para conocer todos nuestros rumbos!

¡No pares nunca de viajar!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acepto la política de privacidad